Vírgenes o advocaciones de la Virgen

La Virgen María es considerada como la verdadera Madre de Jesucristo, manteniéndose fiel junto a él en su andar para llevar su mensaje a los que cada día creen más y más en la palabra de Dios.

Una Madre para el mundo

María como Madre llena de amor estuvo junto a Jesucristo cuando agonizaba en la cruz. Jesús, dirigiéndose tanto a ella como a un discípulo que la acompañaba, le dijo estas palabras: “Mujer, ahí tienes a tu hijo” promoviendo Cristo de esta forma la transferencia de su amor maternal hacia su discípulo y al resto de las personas. Fue así que, ocurrida la muerte de Jesucristo, su resurrección y posterior ascensión al cielo María se entrega a la causa de la salvación y tanto ella como los apóstoles fueron encargados de divulgar la palabra de Dios por el mundo.

Cuando la Inmaculada Virgen María terminó su vida y misión sobre la faz de la tierra fue engrandecida por Dios como la Reina del Universo sucediendo así su Asunción hacia la gloria del cielo, siendo venerada la devoción a María a partir de ese momento por la Iglesia como la Madre de Dios y Madre Celestial que intercede por todos nosotros.

Las advocaciones Marianas o formas de la Virgen María

La palabra advocación proviene del latín advocatio, como alusión atribuida propiamente a las apariciones de la Virgen María. Otras advocaciones están sujetas al hallazgo de su imagen o figura en algún lugar, sitio o región de un país determinado que dió inicio a su culto y devoción, y es celebrado como una forma de enlace que nuestra señora dió al reino del cielo con la tierra.

Una de las primeras apariciones de la Virgen María, ocurrida después de su Ascensión al cielo, fue la realizada a los Apóstoles, quienes estaban rogando por su ayuda al sentirse abatidos por la poca respuesta a su tarea de enseñar el evangelio, presentándoseles ella, resplandeciente de una luz celestial para nunca abandonarlos en su misión.

De allí en adelante, las apariciones fueron ocurriendo a lo largo de los siglos, algunas de ellas bajo la certificación y aprobación de su culto por parte de la Iglesia, mientras que otras fueron denegadas por las autoridades eclesiásticas solo recibiendo un reconocimiento en los lugares de los hallazgos de su figura, ícono, alguna de las cualidades o hechos correspondiente a la Virgen María.

La mayor parte de las advocaciones marianas guardan relación con:

  • Verdades teológicas: Virgen de la Caridad, Consolación, Esperanza y otras.
  • Misterios de la Virgen: Virgen de la Anunciación, Inmaculada Concepción, Asunción y otras.
  • Protectora de la humanidad: Virgen María Auxiliadora, Remedios y otras.
  • Aspectos geográficos de su aparición: Virgen de la Salette, Fátima, Del Mar, Lourdes y otras.
  • Con mención del mensajero escogido por María: Virgen de Coromoto.

Existen advocaciones debidas a los actos, dones y fenómenos místicos de la Virgen como sería Virgen de la Asunción, Presentación o Anunciación.

La Virgen María en el transcurso del tiempo comenzó a presentarse o aparecerse en algunos lugares, llevándoles mensajes espirituales a la humanidad para aliviar las penas a los afligidos, consolándolos y dándoles ánimo.De tal manera que existen advocaciones según su sitio de aparición que han adoptando una imagen y nombre diferente de acuerdo a la región de su aparición, ejemplo: Virgen de Lourdes, Virgen de Fátima.

A las advocaciones marianas dadas por su presentación ante un elegido de su mensaje, se le suelen llamar de diferentes formas o usanzas como “Nuestra Señora de, “Santa María de“, “Virgen de“ o utilizando nombres femeninos compuestos. Ejemplo de esto es la Virgen de Coromoto que celebra la presentación de nuestra señora a un indígena. A pesar de ser nombres diferentes los usados para llamar a nuestra señora, sigue siendo una sola Virgen María, la única Madre de Jesucristo que nos une con su amor, llevando la fe cristiana hacia todos los poblados del mundo.

Nuestra Señora de Guadalupe

Para el católico, la Virgen María como Madre de todos nosotros representa la integración de la fe cristiana y comunión de la Iglesia con Jesucristo, realizados mediante un lenguaje de amor comprensible en todos los pueblos repartidos por el mundo.

Algunas formas de la Virgen son:

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